¿Qué es vivir? ¿Cuando sabemos que lo estamos haciendo? ¿Es cierta la muerte, o solo es un mito heredado de las antiguas sociedades?
¿Para qué desgastar neuronas en preguntas cuyas respuestas nos otorgan mas incógnitas que resultantes?
Ahí estas tú, ese personaje sin seudónimo, pero con nada anónimo, tú, sin rostro, pero con una cara que mostrar.
Mi, que nunca fui yo, mas solo una sombra de lo que pudo ser, por temor a temer.
¿Es la vida suficiente para arrepentirse? Y después de hacerlo ¿Es la muerte suficiente para revivirse?
Solo la música que no se escucha, responde las preguntas que no se hacen, solo esa dulce melodía, de incomprensible,y ácida armonía, puede guiarnos en el camino de la no-mentira y decirnos lo que ya sabemos, pero a lo que no logramos hacerle frente, y así ganarle una a la vida, una de esas que provoca gritar a los cuatro vientos, no de venganza, no de amor, no de despecho, solo de vida.
Serás tú un sueño, o un capricho inducido por parámetros sociales y algo de cine y tv.
¿Por qué aunque nos hacemos "los duros" siempre volvemos al circulo vicioso indeseable del "cariño incomprendido"?
¿Es una necesidad, o un simple capricho insaciable?
Solo creo necesitarte para que respondas preguntas incontestables, solo para eso te quiero.
O simplemente, no aparezcas, y así no hay preguntas que cuestionar, respuestas que propagar, sentimientos que demostrar, historias que ocultar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario