"Aceptamos el amor, que creemos merecer".
¿Cuanta certeza puede abarcar la cita?
¿Es realmente cierta?
¿Entonces, donde queda lo platónico?
Aceptar, no siempre es lo indicado. No siempre es lo correcto, pero es lo que por naturaleza sumisa, podemos hacer.
Quizá no estemos de acuerdo con lo que los mitológicos Destino y Suerte, quieran depararnos, aunque de manera inconsciente los introducimos en nuestro día a día, tanto en sueños como en realidades.
Hablar de la vida, es nunca terminar, hablar de amor, es nunca comenzar.
Mejor hablemos de nosotros, ese bonito incierto, que nunca pasó, y nunca pasará.
Ese objetivo subjetivo eterno de todo ser humano, querer, pero que también lo quieran... Esperar de alguien mas, lo que puedes dar sin necesidad de algo a cambio, infinito error de nuestra raza.
Pues aunque hacer las cosas de manera desinteresada, cuesta mas (claro está) también es mas gratificante.
Nunca nos terminamos de aceptar a nosotros mismos, pero siempre entramos en la constante auto-crítica que nos provee menos cosas buenas que malas.
Particularmente me alegro por las personas que logran las cosas, que yo no he podido lograr, y aunque considero que la envidia sana no es posible, me creo la mentira.
La cuestión está en que el espejismo existe en lo que queremos creer, lo que creemos creer y lo que en realidad pasa. "La vida es una sola" dice todo el mundo, pero ¿es eso motivo suficiente para estar en el constante peligro de arriesgar y perder?
No niego que la derrota nos ayuda a aprender como nada, pues las caídas son las que nos enseñan a andar de la mejor manera, pero muchas veces nos inducen a la paranoia y la locura, sobre todo en el campo ilusorio del amor.
Son temas trillados, pero que tienen tanto material, y aunque las masas digan que están hartos de ellos, viven en su mayoría, con la intención de llegar a sentir y vivir de ello.
Y aunque vivan miles de experiencias, hayan caído y vuelto a levantar, ninguna terrenal, les hará saber que fue realidad, y que fue simple percepción platónica.
La idea no es buscar la salida o solución mas fácil o menos dolorosa, es buscar la definitiva, esa que enseñan los religiosos con motivo del "hasta que la muerte los separe", pues es la muerte la unica que puede demostrar si en realidad el amor es verdadero.